Nuestro proceso comienza con la miel de abeja multiflora y de ulmo, Nos aseguramos de usar solo las mejores mieles del sur de Chile, todo ello asegurando el máximo respeto por el medio ambiente y por los productores locales, de modo que la miel llegue inalterada desde las colmenas hasta nuestra Destilería. Hemos pasado muchos años perfeccionando el arte de elaborar nuestra hidromiel, de categoría única en el mundo, lo que ha permitido llegar hasta lo que hacemos hoy en día: Una Hidromiel clásica de 12 grados de alcohol, con diferentes variedades, Hidromiel clásica, hidromiel Jengibre, hidromiel Maqui.

Cuando la miel llega hasta nuestra Destilería, ésta es mezclada con la más pura agua de manantial de vertientes de la Cordillera de la Costa del Bío Bío, hasta la correcta concentración para una óptima fermentación. Nos aseguramos de estos parámetros siempre precisos con refractómetros y densímetros-mostímetros, pHmétros y toda una gama de instrumentos de laboratorio profesionales. Paralelamente, levaduras especiales son rehidratadas, en un cuidado proceso que asegure su sano crecimiento, pues la levadura es fundamental para la fermentación de la Hidromiel. Cuando la levadura y la mezcla de miel y agua de manantial están listas, agregamos la levadura al mosto para comenzar una vigorosa fermentación.

En esta etapa crítica de Fermentación, cada día tomamos medidas y recirculamos las levaduras en suspensión. Medimos gravedad específica, pH y temperaturas ambiente y del mosto. Esto nos permite controlar cada etapa el proceso de fermentación y así prevenir problemas y asegurar un producto uniforme en cada batch.

Cuando la fermentación primaria está completa, la Hidromiel es transferida a tanques de acero inoxidables para que tenga a lugar una fermentación secundaria y, a la vez, maduración que permite subir el grado alcohólico y a la vez mejorar las condiciones organolépticas de la Hidromiel, y así más tarde, poder ser embotellada.

Durante el proceso de maduración, nuestro Mead Brewmaster toma muestras periódicamente para controlar como la maduración evoluciona. Solo embotellamos nuestra Hidromiel cuando estamos seguros que ésta tiene el punto óptimo de maduración, sin apego a tablas rígidas de tiempos o fórmulas preestablecidas. Este es el verdadero arte de elaborar Hidromiel.

Una vez que la maduración finaliza, la Hidromiel es trasegada al tanque de embotellado y de ahí, a cada botella, todo ello en un proceso completamente a mano, desde el llenado, la puesta de las etiquetas y nuestro exclusivo lacrado a mano.

Nuestras variedades son, además de la Hidromiel clásica (sólo miel multiflora y de ulmo fermentada, madurada y finalmente vinificada); Hidromiel Maqui (con un 30% de jugo de maqui en el proceso de vinificación de la miel, que contribuye a notas propias de la acidez del maqui pero con un fondo de miel integrador) e Hidromiel Ginger Metheglyn (Hidromiel elaborada con especias: Jengibre, Cardamomo y Lemongrass, que saborizan la hidromiel mientras ésta fermenta por meses en los tanques de acero inox.); Hidromiel añejada en roble. En breve tendremos también Hidromiel espumante elaborada por el método ancestral.